Es completamente normal sentirse nervioso o ansioso antes de una operación. Aunque un poco de ansiedad puede ayudar a algunos pacientes a prepararse psicológicamente y a tener expectativas realistas después de la cirugía, un exceso puede tener un impacto negativo en la cirugía inminente. La ansiedad no tiene cura, pero hay formas de afrontarla, y su equipo de atención médica también puede ofrecerle apoyo.
¿Qué efectos puede tener la ansiedad?
La ansiedad puede tener efectos tanto psicológicos como físicos. Los efectos psicológicos se presentan en forma de agresividad, aprensión y tensión, mientras que los siguientes pueden ser signos físicos desagradables de la ansiedad:
Latidos fuertes o irregulares.
Náuseas o nerviosismo estomacal, incluida la diarrea
Dificultad para respirar.
Problemas de sueño.
Los pacientes que están muy ansiosos antes de la cirugía tienen más probabilidades de experimentar niveles más altos de dolor posoperatorio, lo que provoca la necesidad de una analgesia más fuerte y una estancia hospitalaria prolongada.
A este grupo de pacientes también les puede costar entender y recordar cosas importantes que se les dice sobre la operación, como los consejos sobre cómo prepararse para ella o sobre la recuperación posterior.
Las personas que fuman generalmente se sienten más nerviosas, lo que provoca una mayor necesidad de fumar un cigarrillo justo antes de la cirugía si dejan de hacerlo demasiado cerca de la fecha de la intervención. Dado que el tabaquismo aumenta los riesgos de complicaciones después de la cirugía, se recomienda iniciar la terapia de sustitución de nicotina al menos 1 o 2 meses antes de la cirugía para frenar este deseo.
¿Qué puede aliviar mi ansiedad?
En ocasiones, el anestesista puede recetar un medicamento previo para calmarle, especialmente si su ritmo cardíaco o su presión arterial son muy elevados debido a la ansiedad. Se pueden administrar sedantes para ayudarle a relajarse y que tenga sueño al mismo tiempo. Es importante que informe a su médico si ya ha tomado algún sedante antes de ingresar en el hospital.
Quizá los siguientes consejos le resulten útiles para afrontar la ansiedad previa a la cirugía:
Hablar con la familia o los amigos sobre lo que le pone nervioso.
Infórmese a través de fuentes de confianza, leyendo la información que se le facilite sobre su procedimiento y haciendo preguntas para resolver cualquier duda que pueda tener
Mantenerse ocupado leyendo, haciendo ejercicio o realizando técnicas de relajación como la respiración lenta y profunda.
Escuchar música que le guste antes de la cirugía para relajarse.
Planificar con antelación, por ejemplo, organizar el transporte al hospital y procurar llegar pronto
Algunos pacientes se benefician de una visita a la sala antes de la cirugía para familiarizarse con el entorno
Su equipo de atención médica está ahí para apoyarle en su cirugía y en su preparación emocional para la misma. La mayoría de los hospitales ofrecen contacto con asistentes, trabajadores sociales o voluntarios que pueden ofrecer apoyo y ayuda para aliviar la ansiedad. Hable con su equipo de atención médica abiertamente sobre su nivel de nerviosismo y hágales preguntas si le ayudan a sentirse más informado y seguro.
Referencias:
“What Can Help Relieve Anxiety before Surgery?” National Center for Biotechnology Information, U.S. National Library of Medicine, 21 May. 2014, [enlace](https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK279557/), consultado el 22 de mayo de 2020
Mitchell M (2012) Anxiety management in minimal stay surgery: Nursing times 108(48) pg 15-16
