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Dejar de fumar

El tabaquismo afecta a la capacidad del organismo para aportar los nutrientes esenciales al torrente sanguíneo y reduce el suministro de oxígeno en los tejidos y en los huesos, lo que a su vez ralentiza la cicatrización de las heridas y los huesos. Esto aumenta los riesgos de infección.

La nicotina, uno de los productos que se encuentran en los cigarrillos, reduce el flujo sanguíneo en los tejidos, manteniendo la sangre en los vasos durante más tiempo, lo que puede provocar coágulos en las piernas o los pulmones.

Las pruebas también sugieren que los fumadores no controlan bien el dolor y necesitan analgésicos más fuertes, como los opiáceos.

Todos los fumadores tienen un mayor riesgo de sufrir problemas cardíacos y pulmonares. Incluso cuando la operación se desarrolla sin problemas, el tabaquismo hace que el cuerpo, el corazón y los pulmones trabajen más que si no se fuma.

Beneficios de dejar de fumar

Los cigarrillos contienen sustancias químicas nocivas, como el alquitrán y la nicotina, que pueden exponerle a muchos problemas de salud. Los problemas de salud que puede experimentar por fumar incluyen:

  • Coágulos de sangre y aneurismas en el cerebro, que pueden provocar accidentes cerebrovasculares.

  • Enfermedad arterial coronaria, incluyendo dolor de pecho (angina de pecho) y ataques al corazón.

  • Presión sanguínea alta.

  • Suministro insuficiente de sangre a las piernas.

  • Problemas de erección.

  • Alto riesgo de padecer muchos tipos de cáncer.

  • Problemas pulmonares, como enfisema, bronquitis crónica y asma

Tomar la decisión de dejar de fumar

Lo ideal es que dejar de fumar sea una elección de estilo de vida. Para maximizar los beneficios de dejar de fumar, la mayoría de los médicos le aconsejarán que deje de consumir cigarrillos y tabaco en cuanto le recomienden operarse. Aumentar el tiempo entre el abandono del tabaco y la intervención quirúrgica a un mínimo de 10 semanas puede reducir aún más el riesgo de problemas. Sin embargo, incluso si deja de fumar un día o dos, aumentará el suministro de oxígeno en el cuerpo. Dejar de fumar entre 3 y 6 semanas puede aumentar las defensas del cuerpo contra una infección en un 50 %. Como cualquier adicción, dejar el tabaco es difícil.

Hay muchas maneras de dejar de fumar y muchos recursos para ayudarle, como por ejemplo:

  • Los miembros de la familia, los amigos y los compañeros de trabajo pueden apoyarle o animarle.

  • Hable con su médico sobre medicamentos, como un sustituto de la nicotina y medicamentos recetados.

  • Si se apunta a un programa para dejar de fumar, tendrá muchas más posibilidades de éxito. Estos programas se ofrecen en hospitales, departamentos de salud, centros comunitarios y centros de trabajo.

  • No se recomienda el uso de chicles de nicotina en el momento de la cirugía. La nicotina seguirá interfiriendo en la cicatrización de su herida quirúrgica y tendrá el mismo efecto en su salud general que el consumo de cigarrillos y tabaco.


Referencias:

“Stop Smoking – Live Well.” NHS Choices, NHS, [enlace](https://www.nhs.uk/live-well/quit-smoking/10-self-help-tips-to-stop-smoking/).

“Smoking greatly increases risk of complications after surgery”; (enlace) https://www.who.int/news-room/detail/20-01-2020-smoking-greatly-increases-risk-of-complications-after-surgery, consultado el 22 de mayo de 2020

Informed Health. Org (2018) Can quitting smoking before surgery prevent complications? (enlace) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK279556/ consultado el 22 de mayo de 2020

NICE (2018) Stop smoking interventions and services. Guideline NG92 (enlace)https://www.nice.org.uk/guidance/ng92/chapter/Recommendations#if-a-person-who-smokes-wants-to-quit, consultado el 22 de mayo de 2020

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