Al cambiar el ajuste de la zona horaria en una cámara a una hora anterior (por ejemplo, de GMT+2 a GMT+1), el sistema ajusta el tiempo grabado hacia atrás.
Esto significa que algunas horas se solaparán con las grabaciones previas.
Supongamos que su cámara grabó algo a las 15:00 mientras estaba configurada en GMT+2. Si luego cambia la zona horaria a GMT+1, esas mismas 15:00 ahora se tratarán como si se hubieran grabado una hora antes: a las 14:00. Si su cámara ya había grabado algo a las 14:00, el sistema podría sobrescribir ese metraje. Esto es lo que hace que algunas grabaciones pasadas resulten inaccesibles o se pierdan.
Cuanto mayor sea el cambio de hora, más horas pueden verse afectadas; por ejemplo, al cambiar de +2 a -1, hasta 3 horas de grabaciones podrían estar en riesgo.
